post

El debate sobre el derecho de cualquier mujer a la reproducción asistida nos atañe a todos

¿Tienen derecho todas las mujeres a ser madres a través de la reproducción asistida pública en la actualidad? La polémica estalló el pasado jueves cuando El País sacó a la luz la propuesta que el Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad (sic) hizo llegar a las comunidades autónomas antes del Consejo Interterritorial de Salud de este martes.

En principio, el documento propuesto recogía barbaridades como que sólo las «parejas integradas por un hombre y una mujer» tuvieran acceso a este servicio. Por fortuna, esta mención homófoba y machista ha sido finalmente retirada del texto presentado y ha vuelto a quedarse como estaba: se financiarán estos tratamientos «sin valorar en ningún caso ni las prácticas ni la tendencia sexual», aunque para ello debe haber «un diagnóstico de esterilidad o una indicación clínica establecida».

No es ésta, la que existía hasta ahora, la mejor forma de garantizar un derecho de las mujeres que deciden tener un hijo biológico con su pareja -sea ésta de distinto sexo o no- o en solitario. En los casos de parejas homosexuales o aquéllas que prefieran optar por la maternidad sin mantener relaciones con un hombre, tan sólo podrán hacerlo, como hasta ahora, basándose en esa última «indicación clínica establecida», es decir: a criterio del facultativo o, lo que es peor, de cada centro o comunidad autónoma.

Por eso, resulta extraño leer valoraciones como ésta de la consejera de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía:

Puede ser que Montero, presente en el Interterritorial, no tuviera acceso a los mismos documentos que María Sahuquillo, la redactora de El País responsable de la información, pero la excepción recogida es prácticamente la misma que existía cuando su partido, el PSOE, ocupaba la Moncloa.

Como bien me señalaba Isabel Atencia, el artículo 6 de la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, indica que la mujer puede ser usuaria o receptora de las técnicas de reproducción asistida «con independencia de su estado civil y orientación sexual». Pero de ahí al propuesto «sin valorar en ningún caso ni las prácticas ni la tendencia sexual» tampoco es que haya demasiada diferencia.

No obstante, que las mujeres puedan tener acceso a este derecho no implica que éste esté cubierto por la Seguridad Social. El artículo 5.3.8 del Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización, reconoce como cubierta la reproducción humana asistida cuando, entre otras causas, «haya un diagnóstico de esterilidad o una indicación clínica establecida». La condición vuelve a quedarse como estaba.

Se trata de una rectificación a medias, porque el texto propuesto abre la puerta a que sean las propias comunidades que quieran seguir prestando el servicio las que lo financien con sus maltrechas cuentas. Además, introduce «problema médico» como definición de la esterilidad, algo que hasta ahora no sucedía. Y ya sabemos, por la nueva barbaridad que viene a sustituir la anterior, que para Ana Mato, «la falta de varón no es un problema médico».

Así que, si Montero quería garantizar la cobertura de tratamientos de fecundación para las lesbianas y solteras, podría haberle recordado esa «visión tan miope» a su compañera de partido Elena Salgado, ministra de Sanidad y Consumo en 2006, cuando se aprobó la cartera de servicios comunes del SNS.

Pero que los árboles no nos impidan ver el bosque: el debate sobre el derecho de cualquier mujer a concebir nos atañe a todos, porque comprende un concepto de sanidad pública que se resume en una frase: «La financiación pública debe ser para la curación». Y de eso, ni mujeres ni hombres estamos a salvo.

 

El periodismo, excluido del «trabajo decente» por la OIT

Aplausos-en-El-Correo-003¿Cuánto puede costar la cobertura informativa de un evento internacional en Ginebra? Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), «los gastos de pasajes de avión y alojamiento». Y punto.

«La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ofrecerá a cinco jóvenes periodistas o bloggers la oportunidad de promover y cubrir el Foro de Empleo Juvenil que tendrá lugar en Ginebra del 23 al 25 mayo de 2012».

A cambio, los cinco elegidos no sólo verán pagado su transporte y almacenamiento, sino que tendrán la «oportunidad única» de escuchar las historias de más de 100 jóvenes, hombres y mujeres de todo el mundo «que participan activamente en la promoción del trabajo decente para los y las jóvenes».

Bueno, a lo mejor también hay que cubrir el foro «a través de los medios sociales» (community manager), y con «artículos, entrevistas y otros medios pertinentes» (periodista). «Ellos se encargarán de informar a sus respectivas comunidades, locales y regionales, así como a redes y organizaciones».

Si es que la OIT, cuando se pone a hablar del trabajo decente para los jóvenes, se pone.

Tres reflexiones sobre periodismo desde detrás de la cámara

Una de las declaraciones más destacadas del vídeo que Paula Velasco y yo hicimos ayer para ilustrar la protesta de los periodistas sevillanos por un #periodigno es la del fotoperiodista Luis Serrano. Es, además, la pretendidamente más larga, porque creo que el colectivo de los periodistas gráficos es uno de los que más tiene que decir en esta crisis de crisis que vive el periodismo. “A vuestra situación, de todos nosotros [los periodistas], pues aún peor: sin papeles”, como él mismo recordó este sábado.

La democratización de la fotografía y el avance de la tecnología han supuesto que todos podamos llevar encima un aparato con el que tomar imágenes de manera bastante decente. Pero subir a los altares de la profesionalidad una foto hecha con un móvil es tan aberrante como considerar periodista a cualquiera que tenga un boli Bic y una Moleskine.

La crisis del periodismo es la crisis de los plumillas y de los foteros, pero sobre todo, es la crisis de unos editores y empresarios que eligieron la economía por encima de la calidad. Dudo de que haya vuelta atrás, pero por si acaso, el documental Reinventando el fotoperiodismo (2012), de Roger Lleixà, deja entrever las causas de la nefasta situación actual, y algunas claves no mal encaminadas a recuperar el prestigio perdido.

«La información corre muy rápido, y si a los medios para los que trabajamos nosotros les llega una fuente de información, que además es gratuita, y que en algunos casos, o en muchos de los casos, estaban en el momento de la noticia… ¡claro! […] No sé cómo les podemos decir que no lo utilicen».

Marc Martí (Diari de Girona)

«Tiene que haber una persona que es la que marca la frontera de lo que es publicable y lo que no es publicable. Si es publicable, aquí entramos en una segunda parte: se tiene que pagar igual, como si fuera un profesional. Porque a la utilidad de aquella fotografía tú le estás dando un uso profesional».

David Airob (La Vanguardia)

«¿Una empresa puede aceptar regalos? No lo sé. Siempre se había dicho que no. Pues ahora estamos aceptando muchos regalos que la gente considera que no son regalos. Porque yo considero que si un trabajo está hecho, hay que pagarlo. Si no, es un regalo».

Jordi Ribot (Click Art Photo)

Si los medios tuvieran que pagar por cada foto que publican de un ciudadano; por cada información que les remite un gabinete de prensa; por cada texto de un becario que no dudan en llevar a portada; o por cada estudio sesgado que realiza gratis una oenegé o una empresa, a lo mejor se empezaban a plantear que es mejor contratar a un profesional.

post

Del periodismo al #periodigno

Esta semana sólo he podido ir a trabajar un día. He tenido una recaída de mi faringitis y vuelvo a la senda de los antibióticos, así que poco podía hacer distinto de estar tumbado en la cama. Pero no se deja de ser periodista por estar enfermo. El periodismo es una actitud. Uno puede ser camarero once o doce horas diarias durante seis días a la semana, y seguir llamándose a sí mismo periodista.

Por eso, la mejor forma que encontré anoche para ayudar a difundir la concentración de periodistas de este sábado en Sevilla fue darle bombo en las redes sociales. Ya que nos acusan a los periodistas, y no sin parte de razón, de rellenar telediarios con trending topics, gatitos de Menéame y vídeos de Youtube; tomemos la agenda, a ver si nos sacan. A media hora de empezar, el #periodigno llegó a ser el tema del momento a nivel local. A los veinte minutos del comienzo, ya alcanzaba el ámbito nacional y europeo. Y subiendo.

En Menéame, sin embargo, el camino está siendo más lento. Aunque principalmente se debe a que la popularidad de este portal no es tan alta como la de Twitter, otra causa puede ser la que manifiesta alguno de los comentarios: la Asociación de la Prensa de Sevilla está patrocinada por anunciantes de tan dudosa moral como La Caixa, Cajasol, Endesa, El Corte Inglés, Cámara de Sevilla Coca Cola o Cruzcampo. Y no es que algo así despierte mucha confianza entre nuestro público y lectores.

Es algo que ya critiqué en su día a la Asociación de la Prensa de Madrid, cuando comprobé que su boletín estaba plagado de anunciantes que tanto pie dan a la autocensura. Su respuesta vía Twitter fue, creo recordar, algo así como y que sigan estando ahí.

La información es cara, y puedo llegar a entender que si reivindicamos un periodismo digno y de calidad, necesitamos de anunciantes que lo paguen. En un medio privado. Pero en una asociación, al igual que en una oenegé o un sindicato, esa connivencia implícita con el que paga nos hace escorar bastante una oposición que, por su naturaleza, debería ser frontal. Y más cuando, para defender nuestros derechos como informadores, hemos demostrado que si queremos, tenemos el medio a coste cero.

Pese a esta reflexión que creo necesaria, la concentración de este sábado ha sido todo un éxito y el comienzo de muchos más. Como dice Francisco Artacho, «por primera vez me siento orgulloso de la Asociación de la Prensa de Sevilla (aunque su web la patrocine El Corte Inglés)».

post

#OpEuribor, transparencia y WhatsApp

Hace poco más de una semana, lanzaba al viento que había recuperado las ganas de luchar por un mundo más justo. Tras la expectación levantada y días de tensión y duro trabajo, hoy por fin podemos dar fe de que la operación Euríbor ha sido todo un éxito: trending topic local, portada en Menéame y hasta un reportaje en la edición dominical de El País.

Precisamente este último ejemplo es el que da fe de una realidad que es la que denunciamos desde #OpEuribor: la falta de transparencia en aspectos clave que nos afectan a todos. En especial, me llaman la atención un par de párrafos:

Este periódico se puso el viernes en contacto con un portavoz de Thomson Reuters en Londres, que declaró por teléfono que la información que ofrecen los bancos para calcular el euríbor es “confidencial”. Y dijo que para conocerla habría que hablar con cada uno de los bancos.

Por eso es tan importante en la actualidad la figura del periodista. Los que bebemos de las redes autocomunicativas estamos ya curados de espanto y solemos mantenernos en guardia ante informaciones que nos llegan de una sola fuente, pero con la labor de contraste ejercida por Joseba Elola, los lectores ajenos a la red tendrán ahora constancia de que esa transparencia no existe. Pague usted la hipoteca, pero no pregunte por qué. Pero lo del siguiente párrafo es de traca:

Cédric Quemener, director de EBF-Euribor, Federación de Banca Europea que supervisa los datos que le ofrece Thomson Reuters, declara en conversación telefónica que la repetición de los datos es absolutamente natural porque se trata de un mercado muy estable. “Las manipulaciones del euríbor son prácticamente imposibles”, sostiene. “Nos guiamos por un estricto código de conducta. No nos dedicamos a mantener reuniones secretas para fijar los tipos”.

Absolutamente natural. Prácticamente imposibles. Estricto código de conducta. Esto último ya me suena. Pero ya con lo de las reuniones secretas me entra la risa. ¿Quién se iba a creer eso, teniendo WhatsApp?

«Lo de la casilla fue algo simbólico que ya está superado»

Nauscopio Scipiorum

Nauscopio Scipiorum

«La ciencia española no puede depender de las limosnas, lo que necesita es un presupuesto estable y suficiente que tiene que venir de los presupuestos del Estado. Lo de la casilla fue algo simbólico que ya está superado».

Lo dice Francisco J. Hernández, el físico promotor de la iniciativa que critiqué en su día desde este mismo blog.  En una entrevista para La Voz de Galicia, cuenta que entregó el pasado jueves en el Congreso 282.000 firmas que avalan una proposición no de ley en la que se pide una financiación estable para la ciencia y que el incremento de gasto público en I+D+i sea superior al PIB.

Me alegra que lo que nació como una petición casi caritativa haya terminado transformándose en una reivindicación firme y fundamentada.

Porno de dominio púbico

Inciclopedia

Inciclopedia

«El porno no debería tener copyright». Así arranca un artículo en Alt1040 que viene a exponer el caso de una estadounidense que, acusada por infracción de derechos de autor de un vídeo porno en BitTorrent, ni corta ni perezosa, ha demandado a la propia productora.

Al parecer, esta ciudadana alega que la ley californiana considera que las obras obscenas no promueven el progreso de las ciencias ni de las artes útiles (sic), y que por lo tanto, no pueden estar protegidas por los derechos de autor.

De ser así, me pregunto en qué clase de sociedad enferma vivimos para que algo tan ocioso como el porno pueda llegar a ser de dominio público, mientras patentes de software y medicamentos, que podrían mejorar y salvar vidas, obligan a pasar por caja.

El Tribunal Constitucional sentencia al periodismo

wikimedia.org

wikimedia.org

Nellie Bly apareció en cierta ocasión en una pensión y, tras pasar la noche en vela, logró asustar a los responsables hasta el punto de que la tomaron por loca y acabó en la isla de Blackwell, un terrible psiquiátrico. Tras diez días intentando salir, lo consiguió.

Tiger88 contactó una noche con hinchas del Real Madrid y trabó amistad con ellos. Tras la disputa de un partido entre el Madrid y el Osasuna, presenció por primera vez una paliza a un ciudadano francés de color (sic) que paseaba por la calle.

Ni Bly se llamaba Nellie -ni siquiera Nelly-, ni Tiger88 se llama Antonio Salas. Pero ambos consiguieron llegar a iniciar procesos judiciales y cambiar una realidad injusta desde el ámbito del periodismo de investigación.

Ahora, el Tribunal Constitucional ha sentenciado que el método de grabación de la cámara oculta «se basa en un ardid o engaño que el periodista despliega simulando una identidad oportuna según el contexto», y lo declara constitucionalmente prohibido.

Y yo que creía que el final del periodismo vendría acompañado de la muerte del papel.

La recogida ‘preventiva’ de basura en Sevilla

Va por 5.208 visionados en Youtube y por los 1.527 votos en Menéame. Pero no, no ha sido esta difusión la que ha llevado a la palabra contenedores a ser el tema del momento en Sevilla, según TrendsMap. Ha sido el alcalde hispalense, Juan Ignacio Zoido, quien ha incendiado la red al acusar, desde su perfil en Twitter, a los propios usuarios por un «mal uso de los contenedores». Es la mejor excusa que ha podido dar para justificar y reconocer que los residuos orgánicos y reciclables se mezclan en la recogida de basura de la Alameda de Hércules, después de que los vecinos lo hayan separado.

Tuit eliminado por el equipo de Zoido

Tuit eliminado por el equipo de Zoido

Nada más despertar, me encuentro con que el alcalde anuncia desde su perfil que se ha iniciado una investigación al respecto. Sin embargo, antes incluso de tener una confirmación, insinúa en el mismo tuit que “puede ser por avería de soterrados o camiones, o por negligencia de operarios”. Extrañado por tal acusación velada, intento retuitearlo, sin lograrlo. Había sido eliminado.

Al parecer, a su equipo le pareció más oportuno optar por: «Vamos a investigar esto […] para ver cuál es el motivo». Por fortuna, existen las capturas de pantalla también en los móviles. Tras la expectación generada, el alcalde hizo pública, por fin, la conclusión de tamaña investigación: «Confirmado. Se debe a la contaminación por basura de los envases. No se han usado adecuadamente y se han contaminado envases».

La reacción no se hizo esperar. A lo largo de esta mañana de domingo, términos como el mencionado contenedores, reciclaje o la etiqueta #túreciclasellosmezclan se fueron sucediendo como trendings locales. No es para menos. El responsable de la cuenta de Zoido decidió salir de este jardín por donde más barro había.

Tras señalar a los operarios, apuntó que «todo es debido a un mal uso», para después pedir «colaboración a los vecinos para que hagan un buen uso de los contenedores separando adecuadamente los residuos». Es decir, los ciudadanos son los responsables de que la empresa de recogida de basuras, Lipasam, no realice la recogida selectiva de basuras. Es lo que podríamos llamar la recogida preventiva de basuras.

 

¿Cómo pueden saber los operarios, in situ, que el contenedor está contaminado en un 30%? Fácil: «En ese punto en concreto los contenedores se contaminan siempre». Entonces, ¿para qué hacer el esfuerzo de recogerlos por separado, si «la planta recicladora no lo acepta»? Aunque pensándolo bien… ¿cómo pueden probar que los vecinos no separan los residuos, si a la planta ya llegan mezclados?

Si ya es difícil demostrar «cómo se echan todo tipo de residuos en el de envases», peor aún es intentar solucionar una crisis de credibilidad como ésta desde un acto de Nuevas Generaciones del PP en Dos Hermanas, por mucho equipo de community managers que haya detrás de una Blackberry. Máxime cuando, en ese mismo instante, los vecinos acusados de falta de «colaboración ciudadana» se encontraban plantando árboles en la Alameda con sus propias manos.

lamiradarevoltosa.blogspot.com

lamiradarevoltosa.blogspot.com

El obispo de Jerez, sobre la acampada de dependencia: «Aquí no se está muriendo nadie de hambre»

Me despierto con la noticia de que las auxiliares de ayuda a la dependencia en Jerez, que llevan desde principios de semana acampadas para exigir el cobro de las cuatro nóminas que les deben, han decidido seguir adelante pese al frío.

Gracias a Dios, según recogen algunos medios locales, la plantilla «ha recibido la visita del obispo de Asidonia-Jerez, José Mazuelos», que  se ha acercado «a la puerta del Ayuntamiento para hablar con las trabajadoras de Acasa».

Lo que no recogen esos mismos medios, ni ningún otro, es que Mazuelos acudía a una reunión  para pedirle al Gobierno Local que asuma el coste de los palcos de Semana Santa.

Gracias al hombre existen las redes autocomunicativas, y a través del blog de uno de los afectados uno se entera de que el obispo de Jerez considera que «aquí no se está muriendo nadie de hambre». Pero, en todo caso, ofrece el comedor de El Salvador por si alguien tiene «una necesidad extrema».

«No salimos ni en los periódicos. Sale todo el mundo menos nosotros», se le oye decir a una de las acampadas. «Mañana vais a salir, con el obispo», le responde en tono burlón. Y vaya si salieron. Otra cosa es que fuera como ellas esperaban.

La casilla para la ciencia y la conciencia

http://resistencianumantina.blogspot.com

http://resistencianumantina.blogspot.com

 

Va por encima de las 77.500 firmas, y subiendo. La recogida de firmas que pide una casilla en la declaración del IRPF para donar el 0,7% de nuestros impuestos a la ciencia no para de crecer. Eso por no hablar de mi muro de Facebook, o de cada nueva entrada en mi línea temporal de Twitter. Su éxito es lógico, ¿quién no va a querer que se destinen más ingresos a la ciencia? Sin embargo, la iniciativa peca de favorecer un peligroso precedente: el de hacernos creer que la investigación científica puede sobrevivir con la caridad.

Para terminar de cargarnos el método científico, haré un cálculo con la cuenta la vieja. Si cada uno de los firmantes estuviera dispuesto a donar el 0,7% de su retención y, siendo optimistas, estuviéramos hablando de mileuristas con una retención en torno a los 4.000 euros, daría como resultado que la ciencia recibiría un total de:

77.500 personas * 0,7 / 100 * 4.000 € = 2.170.000 €

Algo más de dos millones de euros. La propia petición original habla de que sólo el recorte en I+D+i anunciado por el Gobierno es de 600 millones de euros, y de que el presupuesto para 2011, de 8.600 millones, “era ya un 8% menor que en 2010, a su vez 15% inferior que el de 2009“. Creo que me quedo corto si digo que estamos hablando de migajas.

Esta misma mañana escuchaba en En días como hoy de RNE una entrevista a Cristina Ponce, la impulsora del Proyecto Paula. Esta loable iniciativa ha conseguido recaudar la nada despreciable cantidad de 7.000 euros para que el Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia vuelva a contratar durante cuatro meses a una científica que investiga la diabetes, enfermedad que padece su hija. “Dan para tres o cuatro nóminas, que por cierto, tampoco es un dineral lo que cobra la investigadora”, acierta a decir Juan Ramón Lucas. Concretamente, 1.750 euros brutos. “¿Y después?”.

Si seguimos transmitiendo la idea de que la ciencia y la investigación depende de la caridad de gente voluntariosa, y no de valientes políticas de inversión estatal y de científicos bien pagados, vamos a acabar rezando para tratar de curarnos el cáncer.

Mi amigo, el gorrilla

Foto: Rafael Tovar (CC)

Foto: Rafael Tovar (CC)

Cada vez que me ve, me saluda. Yo le devuelvo una sonrisa complaciente, la misma que le lanzo al vecino cuando me toca sacar la basura. Porque en el fondo, no deja de ser uno más del barrio con una forma de vida un tanto peculiar. Se llama Juan como se podría llamar Micael, porque no es sino otro de los tantos personajes que se dedican a ofrecernos su asesoramiento cuando intentamos aparcar el coche. Juan es gorrilla.

Coincidimos a la hora de fichar en el trabajo, y aunque son pocas las veces que he de mover el cacharro, siempre me pregunta por cómo estoy, por mi pareja, o por cuándo volveré a irme de vacaciones. No parece importarle que ocupe semanas enteras una plaza de automóvil por la que está perdiendo dinero. Incluso, más de una vez, me ha devuelto la sonrisa cuando no llevaba encima suelto que darle.

Al finalizar mi media jornada, la cosa cambia. Es es aquí donde, lo que podría llegar a ser un bonito perfil humano, de una de esas vidas peculiares que tanto nos gusta retratar a los periodistas, se torna oscuro. Es entonces, al no verle por mi calle al volver a casa, cuando deduzco que su sol a sol particular es probable que haya acabado convertido en un sol y sombra.

Es en ese momento cuando me paro a tantear, y oteo al menos un centenar de espacios rotatorios ocupados por otros tantos coches que, cuando realmente lo necesito, no me permiten aparcar el mío. En las horas en las que yo he estado trabajando, no hay duda de que, cuanto menos, la mitad de ellos ha generado beneficios positivos para mi amigo. Y es entonces cuando me cabreo, y hago cuentas.

Con sólo haber ayudado a estacionar a 40 clientes, y suponiendo que sólo una decena de ellos se haya negado a sufragar con un euro su actividad, el emprendedor de mi amigo el gorrilla ha conseguido ganar lo mismo que yo en menos horas. Limpios de impuestos. Todo, sin tener que pagar tasas de circulación, matriculación o combustible, y sin que le retengan IRPF alguno en la nómina.

Por ello, no puedo evitar sonreír al acordarme de que soy “libre para aparcar“, que soy yo el que tiene que poner de su parte para erradicar esta práctica y no pagarle. Al fin y al cabo, cada euro que le doy por algo que ya he pagado no genera impuestos. Las horas de taller, el cristal y los espejos rotos, sí. Las multas a los insolventes y el dinero requisado, también.

Golpe de €stado

Ana Belén Cantero Paz (CC)

A principios de este mes, uno de los máximos responsables de que Grecia maquillara sus cuentas para entrar en el euro, Mario Draghi, logra alzarse con la presidencia del Banco Central Europeo.

Coincidiendo en el tiempo, el primer ministro heleno, Yorgos Papandréu, decide convocar un referéndum. Pocos días más tarde y tras la presión internacionalpresenta su dimisión y cancela la consulta popular.

Hoy, sólo diez días después de haber dado comienzo esta espiral de sucesos, el que fuera vicepresidente del BCE y, previamente, presidente del Banco de Grecia, Lucas Papademos, es nombrado nuevo primer ministro interino del país.

Desde este momento, se puede decir que la península helena ha pasado de ver vulnerada su soberanía a, directamente, ser invadida.

Diógenes digital

Desde anoche mi móvil se llama Froyo, de apellidos SamdroidMod-2.0.1-alpha8.5. Fue el pasado verano, mientras trabajaba en La Voz de Jerez, cuando fui consciente de que necesitaba un smartphone si me quería acabar dedicando a lo que actualmente me dedico. Lo tenía muy claro: nada de ataduras y nada de I(diot)phones. Así que pagué laicamente los 49€ que costaba mi Samsung Galaxy Spica i5700 y di el salto al bono 8 de Yoigo.

A pesar de mi siempre utópica apuesta por el software y la creación libre, el balance volvió a ser negativo. Hasta ayer. El lastre del fabricante siempre pesa, y entiendo su punto de vista: fabricas un móvil, alegas obsolescencia del hardware y obligas al consumidor a comprarse uno nuevo. Pero al igual que en la industria cultural –la copia privada sin ánimo de lucro es legal, la copia privada sin ánimo de lucro es legal-, de nada sirve intentar ponerle puertas al campo. Hoy, gracias a la voluntad de un chico ruso y sus amigos puedo disfrutar de un aparato que no sólo soporta perfectamente el nuevo software, sino que saca lo mejor de mi móvil. Algo que Samsung ni quiso, ni quizás pudo hacer.

Uno de mis nuevos compañeros de piso me comentaba, cómplice, que a él también le gusta «cacharrear». En el trabajo, otro colega me preguntaba que por qué tenía ese hobbie de rescatar viejos ordenadores, mejorarlos y adaptarlos a un uso actual. Lo reconozco, soy un diógenes digital. Hace poco sostenía un enardecido debate acerca de por qué prefiero saber qué tengo entre manos antes de que me lo envuelvan en un paquete blanco. Supongo que los ordenadores son mi Gran Torino del ’72 en el siglo XXI: un objeto que cuidar y venerar en casa, porque sí. Con una cerveza en la mano y un trapo en la otra.

A tu bola: son ilusiones

A tu bola se acabó y era normal. Nadie puede quejarse ni sentirse engañado porque todos sabíamos que la lógica imperaría. Ya avisamos en su día, que nuestro camino era corto y que lo divertido era convertir cada show en el último. Nos hemos reído mucho durante 266 programas. Una barbaridad teniendo en cuenta que no era el lugar apropiado para un espacio como éste.

Síndrome de Estocolmo“, de David Gallardo

El folio en blanco puede ser una condena o una bendición según quien sea el que lo tiene enfrente. Y existe una especie de profesional radiofónico al que el guión le estorba, al que le bastan su voz y sus ideas para dar cuerpo a un programa intangible. Así surgen la  pasada y efímera La hora de la Navidad, con Valentín García, pero también productos que parecían consolidados, como A tu bola. El programa de los daviles, el Gallardo y el Hidalgo, nos ha regalado momentos de auténtica magia radiofónica a una hora que no lo era tanto.

Y ahora cae de la parrilla de Canal Sur Radio.

Sin embargo, al igual que las pérdidas en la plantilla, uno se alegra cuando sabe que el cambio será a mejor para los afectados. El horizonte es amplio, y es una maravilla tener más camino hacia adelante que a la espalda.

Mucha suerte, compañeros.