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Autónomo en ATA

Hace unas semanas contactaron conmigo desde la federación de asociaciones de autónomos ATA, a la cual pertenezco, para proponerme una entrevista como beneficiario de la iniciativa Yo soy empleo, patrocinada por el BBVA.

Como indican en el reportaje, publicado en su número conmemorativo por el 20 aniversario de la formación, los 1.500 euros que recibiré en los próximos meses están destinados íntegramente a reducir en parte la carga que supone cada mes afrontar el pago de la cuota a la Seguridad Social para profesionales como yo, que comenzamos a abrirnos camino en el mercado y a hacernos con nuestros primeros clientes.

“En la actualidad me faltan horas para poder sacar adelante todos los proyectos que llevo a cabo, lo cual es buena señal”, nos asegura Juan Blanco, “quizá algún día pueda decir que tengo trabajo para más gente que, como antes yo, se encuentran ahora en la lamentable situación de desempleo. Soy mi propio empleado y empleador, con todas las ventajas y desventajas que esto conlleva. A veces me exploto a mí mismo. En realidad, ser autónomo es la mejor forma de saber si mereces prebendas o castigos: sólo tú sabes si realmente has realizado el trabajo con devoción, o por el contrario, te has dejado llevar por la pereza”.

Agradezco la atención prestada por los compañeros de ATA. Es imposible recoger todo lo que dije, pero fuera del reportaje se ha quedado una reflexión que no quisiera dejar de compartir. Es una crítica a toda esta vorágine del emprendimiento que no nos favorece a nadie. Un autónomo no es sino un empresario individual, y las empresas necesitan de otras empresas para vivir. Por desgracia, la proliferación del trabajo por cuenta propia provoca una competencia abrumadora que hace que algunos opten por tirar los precios de su propio trabajo por mera subsistencia y que nos acabemos peleando por las migajas que dejan las grandes empresas. Lo ideal sería que cooperásemos entre los propios autónomos para beneficio de todos, también de las grandes corporaciones, que podrán hacer uso de una red de profesionales más consolidada. Ahí lo dejo.

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Una APS para todos

En plena campaña electoral, a los periodistas de la Asociación de la Prensa de Sevilla (APS) también nos toca votar nuestra directiva.

En esta ocasión, tengo el honor de formar parte de la candidatura encabezada por Rafael Rodríguez, responsable del equipo que logró superar los graves problemas económicos y sanear por completo las cuentas de la asociación, conseguir una nueva sede (a la espera de lograr otra con mayores posibilidades), crear un fondo de emergencia y poner en marcha numerosos cursos de formación y proyectos permanentes de generación de empleo, como La Prensa en las escuelas, La Igualdad es noticia –en colaboración con la AMPS-, el Censo de Expertas o Formar formadores). Espero estar a la altura que demandan estos tiempos difíciles para la profesión.

Pero antes de ponernos manos a la obra, nos gustaría contar con el apoyo masivo de los socios de la APS, que el próximo 16 de marzo estamos llamados a ejercer nuestro derecho al voto a pesar de que la nuestra es la única candidatura presentada. Porque, tras el cambio de reglamento aprobado por esta misma directiva -en la que siguen ocho de sus miembros-, no hay proclamación automática y sí cita con las urnas. Como decimos en el texto enviado a los socios, “una masiva participación electoral, por voto electrónico, correo postal o de manera presencial, será un síntoma de que estamos vivos, de buena salud democrática y de compromiso e implicación con la profesión y con la APS, que es de todos”.

Aunque la votación puede realizarse desde el ordenador -precisamente, otra de las novedades introducidas por esta renovadora junta-, lo ideal sería que este día de votación se convirtiera en una jornada de convivencia entre compañeros periodistas, durante la cuál nos viéramos en la sede y aprovecháramos para compartir juntos nuestras inquietudes y propuestas para mejorar nuestra situación en la casa de los periodistas. ¿Participas?

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Paula Velasco: «La fotografía puede producir una experiencia estética y al mismo tiempo llevarnos a reflexionar»

La fotógrafa e ilustradora Paula Velasco, investigadora del Departamento de Estética e Historia de la Filosofía de la Universidad de Sevilla, ofreció el 8 de abril de 2014 la ponencia titulada Expresión o testimonio: El papel de la fotografía documental en el arte actual, en el marco de las jornadas Imaginario organizadas por M2 Comunicación en la Facultad de Comunicación de Sevilla.

Tras publicar el montaje de la cobertura de la Second Plus Europe Conference, por fin he tenido ocasión de editar esta pieza. Para hacerlo, he usado una vez más Adobe Premiere CS6 en combinación con Apowersoft Desktop Screen Recorder Pro para insertar la presentación en Prezi. Sobre la misma le he aplicado un efecto de 3D y otro de sombra del propio Premiere.

Se trata de una toma única en plano fijo realizada con una Canon EOS 600D gracias al firmware modificado Magic Lantern, que permite bajar la calidad de compresión para superar el escollo de los 4 GB máximos por archivo, y la función auto-restart, que reduce al mínimo el corte que se puede ver en torno a la mitad de la grabación. La lente, una vez más, ha sido la Canon EF 50 mm f/1.8 II.

Son muchas las ventajas de las cámaras réflex a la hora de capturar vídeo, pero también abundantes las limitaciones. Para grabaciones largas como ésta, y con tan precarias condiciones de luminosidad, la calidad de compresión resulta excesivamente baja (agravada por un necesario zoom digital), pero salvable para un vídeo así, donde lo que importa es el contenido. A los desarrolladores les queda mucho trabajo por hacer para convertir estas preciadas máquinas en verdaderos cinematógrafos.

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Se busca patrón

«Cuando lleves dos semanas parado, vas a estar subiéndote por las paredes». Cuánta razón tenía mi primo Antonio cuando me advirtió de lo que me pasaría si en algún momento me quedaba sin trabajo. Ahora que ese momento ha llegado, hago mías sus palabras: estoy que me subo por las paredes. Pero nunca arrastrándome por el suelo.

Tengo 28 años, más de cinco años de experiencia, carrera y máster, un Skoda con más de 400.000 kilómetros, piso en alquiler asequible para los tiempos que corren y, lo más importante, unos familiares y amigos que me respetan y apoyan. No tengo hipoteca, ni niños, ni deuda alguna con el banco. Puede decirse que me beneficio del dumping familiar, que no es otra cosa que aceptar sueldos bajos y tirar los precios a costa de que tus allegados te mantengan.

Busco el trabajo perfecto en la empresa perfecta, pero soy consciente de que, si no existe, habrá que inventarlo. Como dijo ayer Carlos Mármol en la presentación de Sevilla Report, puede que, llegado el momento, haya que echar al agua los botes salvavidas mientras los grandes buques del empleo se hunden. La pena es que quizá haya que iniciar el recorrido a nado porque a los viejos marinos no les ha dado tiempo a enseñarnos a remar en condiciones. Pero bueno, estoy dispuesto.

Ojalá pudiera pasar algo más de tiempo en una redacción. Pude hacerlo brevemente en mis prácticas en Canal Sur Radio, El Correo de Andalucía y La Voz de Jerez, así como durante mi etapa como editor web de Eumedia. Y me siento un privilegiado por ello. Aún así, tengo la sensación de que me han faltado unos años para poder conseguir ese hervor con el que poder declararme a mí mismo periodista. Ahora me autodenomino como tal, más por convicción que por oficio, como el humilde que grita a los cuatro vientos que lo es. Pero lo seré.

En los próximos días me recorreré las redacciones de Sevilla para contar por allí estas mismas historias, con la esperanza puesta en que algún patrón se fije en este marinero y quiera hacer de él un buen contramaestre. Somos muchos los candidatos y pocos los barcos, aunque por ahora ni unos ni otros se hunden del todo. Si me ayudan a flotar, prometo luchar no sólo por que no acaben en el fondo del mar, sino para que el navío pueda atravesar el océano del nuevo contexto digital y llegar a un buen puerto. De no ser así, espero estar entre los que llegan en salvavidas.

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#GraciasFACUA

Tras casi tres años de intenso desempeño profesional en FACUA, comienza un nuevo ciclo para mí. Mi dedicación en la lucha contínua por la defensa de los derechos de los consumidores, que al fin y al cabo somos todos, ha visto hoy su fin. Me alegro de haber tenido la oportunidad de trabajar codo con codo con el que probablemente sea el mejor dircom de España, Rubén Sánchez, y de haber participado junto a mis compañeros en algunas de las más ingeniosas estrategias de comunicación impulsadas por una asociación de consumidores, como la iniciativa Lucha contra los abusos, los premios a La Peor Empresa o el #apagón30D.

FACUA es una organización necesaria, un contrapoder que, de no existir, habría que inventarlo. Y así lo hizo hace más de 30 años ya un grupo de activistas encabezado por Paco Sánchez Legrán, una de las figuras más destacadas en la lucha por los derechos sociales de este país. En mi mochila quedan guardadas todas y cada una de sus reflexiones compartidas conmigo durante este tiempo. Me voy con la espinita clavada de no haber sabido darle forma a una merecida memoria histórica de la asociación, aunque no hay duda de que algún día saldrá adelante.

En FACUA he aprendido a valorar el esfuerzo que cada día le ponen millones de personas para intentar hacer de éste un mundo mejor. Y que los colectivos sociales necesitan tanto de los medios de comunicación como estos de la sociedad civil. Ahora me toca saltar al otro lado y dejar de ser fuente para tratar de ser quien las escuche y les de voz. Nadie ha dicho que sea fácil. Pero habrá que intentarlo.

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#Nomequiteselmicro

¿Imaginan un albañil sin palustre? ¿O un pintor sin brocha? Difícilmente podrían desempeñar su labor estos profesionales sin sus herramientas más elementales. Entonces, ¿por qué a los periodistas se nos priva constantemente de uno de nuestros útiles más necesarios?

Cada viernes viene teniendo lugar en España un evento en el que se anuncian algunos de los mayores recortes de derechos y retrocesos de nuestra historia: la rueda de prensa del Consejo de Ministros. Este encuentro semanal entre políticos y periodistas transcurre de la siguiente manera: los primeros exponen las decisiones que han tomado, y los segundos se limitan a recogerlas para después transmitírselas a la ciudadanía.

Algunos de estos últimos, a veces, tienen la suerte de preguntar por las causas o las consecuencias de estas medidas. Preguntar. Sólo preguntar. Lo que no significa que tengan el derecho a obtener una respuesta. Los elegidos aprovechan su limitado turno para intentar lanzar el mayor número de preguntas posible. El político en cuestión las escucha con atención, las anota, e incluso pide que le repitan alguna que no ha oído de forma adecuada. Pero, ¿y del otro lado?

Pues, en cuanto un periodista termina de lanzar su perorata, llega un responsable de prensa y le quita el micro. Con sólo este gesto, tan habitual en este tipo de ruedas de prensa masificadas, despojan al plumilla de uno de los recursos más preciados en la profesión: la posibilidad de repreguntar.

No es un gesto inocente. No se trata de dinamizar la interlocución con un auditorio plagado de reporteros. Es, en realidad, la mejor forma de que un responsable público responda lo que le dé la gana, independientemente del contenido de las preguntas.

Si a este odioso gesto se le suma el olvido de alguno de los asuntos cuestionados, la predilección de los políticos por unos periodistas y no otros, cuando no directamente el veto para acceder al micro, nos topamos con un cóctel perfecto de opacidad informativa.

Pero no en todas partes cuecen habas. Hace unos meses, el periodista irlandés Vincent Browne se enfrentaba a una bestia un tanto más grande que los protagonistas de nuestros consejos de ministros: Klaus Masuch, representante del Banco Central Europeo. Y como la bestia se andaba por las ramas, le espetó lo siguiente:

“Tenemos la tradición en el periodismo irlandés de perseguir los temas, y cuando una persona no contesta, insistimos en ello. Y espero que la tradición sea respetada en esta ocasión. Así que, ¿puedes responder a la pregunta?”

Los periodistas nos envalentonamos y se nos llena la boca con que #sinpreguntasnocobertura, defendemos que si es #gratisnotrabajo,  y advertimos de que “Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia”. Pero luego aceptamos vídeos remitidos, trabajamos gratis si hay prestigio en juego, y dejamos que cada día cierren más medios.

¿Seremos capaces de defender #nomequiteselmicro?

Foto: Rusty Sheriff (CC BY-NC 2.0)

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Jerez desde la Frontera

Ha pasado un tiempecito desde que el bueno de David Gallardo me ofreciera la oportunidad de colaborar en un nuevo de comunicación que hoy nace en una ciudad más que necesitada de información de buena mano. Hablo de Más Jerez, el flamante portal informativo que engloba al decano digital local Xerezmanía, y las aplaudidas Cofrademanía y Toreomanía. Caminamos a hombros de gigantes, que dijera el filósofo Bernardo de Chartres. Desde aquí me encargaré de ver los toros desde la barrera y contar mi visión acerca de lo que me llega de mi ciudad natal, como no puede ser de otra manera, Desde la Frontera de Sevilla.

'Desde la Frontera' es el nombre de mi nueva bitácora en MasJerez.com

‘Desde la Frontera’ es el nombre de mi nueva bitácora en MasJerez.com

No es una mudanza. Mi nuevo blog vendrá a ser algo así como la casa del campo en la que, con el tiempo, acaba uno pasando más tiempo que en la de la ciudad. Pero como ciudadano de pueblo, pueblerino de ciudad que soy, no me quedará más remedio que volver a JuanBlan.co de vez en cuando para hablar de otros temas que no incumban al paraíso del duende, y para recordar qué se cuece por allí. Hay mucha tela que cortar desde Jerez, y mi compadre David se ha preocupado de conformar un impresionante equipo de profesionales para hacerlo. La competencia tampoco se queda atrás, pero como dice mi nuevo jefe:

 

El periodismo, excluido del «trabajo decente» por la OIT

Aplausos-en-El-Correo-003¿Cuánto puede costar la cobertura informativa de un evento internacional en Ginebra? Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), «los gastos de pasajes de avión y alojamiento». Y punto.

«La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ofrecerá a cinco jóvenes periodistas o bloggers la oportunidad de promover y cubrir el Foro de Empleo Juvenil que tendrá lugar en Ginebra del 23 al 25 mayo de 2012».

A cambio, los cinco elegidos no sólo verán pagado su transporte y almacenamiento, sino que tendrán la «oportunidad única» de escuchar las historias de más de 100 jóvenes, hombres y mujeres de todo el mundo «que participan activamente en la promoción del trabajo decente para los y las jóvenes».

Bueno, a lo mejor también hay que cubrir el foro «a través de los medios sociales» (community manager), y con «artículos, entrevistas y otros medios pertinentes» (periodista). «Ellos se encargarán de informar a sus respectivas comunidades, locales y regionales, así como a redes y organizaciones».

Si es que la OIT, cuando se pone a hablar del trabajo decente para los jóvenes, se pone.

Juan Blanco en Espacio Empresa, de Giralda TV

Hace cerca de un año, mi colega Carolina García me comentó que mi perfil de teletrabajador encajaba bien en el programa que estaba preparando para Espacio Empresa, de Giralda TV. Por aquel entonces, yo compaginaba mi media jornada en Facua con mis tareas como editor web y gestor de redes sociales para Eumedia. Ahora que tengo los viernes libres, he podido recuperar un extracto de mis apariciones en este espacio para poder usarlo como un videocurrículum la mar de profesional.

En breve desarrollaré un plan de comunicación para volver a ofrecer mis servicios como freelance, ya sea como redactor, fotógrafocommunity manager, editor de vídeos o de lo que se tercie. En la vida, como en la política, el problema no está en la partida de gastos, sino en la de ingresos. Hay que hacer recortes, sí. Pero creo que dispongo de un potencial rico que no está cumpliendo con su parte.

Tres reflexiones sobre periodismo desde detrás de la cámara

Una de las declaraciones más destacadas del vídeo que Paula Velasco y yo hicimos ayer para ilustrar la protesta de los periodistas sevillanos por un #periodigno es la del fotoperiodista Luis Serrano. Es, además, la pretendidamente más larga, porque creo que el colectivo de los periodistas gráficos es uno de los que más tiene que decir en esta crisis de crisis que vive el periodismo. “A vuestra situación, de todos nosotros [los periodistas], pues aún peor: sin papeles”, como él mismo recordó este sábado.

La democratización de la fotografía y el avance de la tecnología han supuesto que todos podamos llevar encima un aparato con el que tomar imágenes de manera bastante decente. Pero subir a los altares de la profesionalidad una foto hecha con un móvil es tan aberrante como considerar periodista a cualquiera que tenga un boli Bic y una Moleskine.

La crisis del periodismo es la crisis de los plumillas y de los foteros, pero sobre todo, es la crisis de unos editores y empresarios que eligieron la economía por encima de la calidad. Dudo de que haya vuelta atrás, pero por si acaso, el documental Reinventando el fotoperiodismo (2012), de Roger Lleixà, deja entrever las causas de la nefasta situación actual, y algunas claves no mal encaminadas a recuperar el prestigio perdido.

«La información corre muy rápido, y si a los medios para los que trabajamos nosotros les llega una fuente de información, que además es gratuita, y que en algunos casos, o en muchos de los casos, estaban en el momento de la noticia… ¡claro! […] No sé cómo les podemos decir que no lo utilicen».

Marc Martí (Diari de Girona)

«Tiene que haber una persona que es la que marca la frontera de lo que es publicable y lo que no es publicable. Si es publicable, aquí entramos en una segunda parte: se tiene que pagar igual, como si fuera un profesional. Porque a la utilidad de aquella fotografía tú le estás dando un uso profesional».

David Airob (La Vanguardia)

«¿Una empresa puede aceptar regalos? No lo sé. Siempre se había dicho que no. Pues ahora estamos aceptando muchos regalos que la gente considera que no son regalos. Porque yo considero que si un trabajo está hecho, hay que pagarlo. Si no, es un regalo».

Jordi Ribot (Click Art Photo)

Si los medios tuvieran que pagar por cada foto que publican de un ciudadano; por cada información que les remite un gabinete de prensa; por cada texto de un becario que no dudan en llevar a portada; o por cada estudio sesgado que realiza gratis una oenegé o una empresa, a lo mejor se empezaban a plantear que es mejor contratar a un profesional.

Periodigno: «Nadie te puede obligar a servir a la mentira»

Cientos de periodistas se han concentrado hoy en la sevillana Plaza Nueva bajo el lema «Por un periodismo que defienda la verdad» y «Por el empleo de periodistas en condiciones dignas». Con ello los periodistas han querido denunciar ante la opinión pública, por primera vez en la historia, las precarias condiciones en las que desarrollan su trabajo.

Convocados por la Asociación de la Prensa de Sevilla, cerca de quinientos profesionales de los medios de comunicación han expresado su preocupación por la crisis que atraviesan las empresas periodísticas y el deterioro en las condiciones laborales y éticas. Continuar leyendo

Cámara: Paula Velasco
Edición: Juan Blanco

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Del periodismo al #periodigno

Esta semana sólo he podido ir a trabajar un día. He tenido una recaída de mi faringitis y vuelvo a la senda de los antibióticos, así que poco podía hacer distinto de estar tumbado en la cama. Pero no se deja de ser periodista por estar enfermo. El periodismo es una actitud. Uno puede ser camarero once o doce horas diarias durante seis días a la semana, y seguir llamándose a sí mismo periodista.

Por eso, la mejor forma que encontré anoche para ayudar a difundir la concentración de periodistas de este sábado en Sevilla fue darle bombo en las redes sociales. Ya que nos acusan a los periodistas, y no sin parte de razón, de rellenar telediarios con trending topics, gatitos de Menéame y vídeos de Youtube; tomemos la agenda, a ver si nos sacan. A media hora de empezar, el #periodigno llegó a ser el tema del momento a nivel local. A los veinte minutos del comienzo, ya alcanzaba el ámbito nacional y europeo. Y subiendo.

En Menéame, sin embargo, el camino está siendo más lento. Aunque principalmente se debe a que la popularidad de este portal no es tan alta como la de Twitter, otra causa puede ser la que manifiesta alguno de los comentarios: la Asociación de la Prensa de Sevilla está patrocinada por anunciantes de tan dudosa moral como La Caixa, Cajasol, Endesa, El Corte Inglés, Cámara de Sevilla Coca Cola o Cruzcampo. Y no es que algo así despierte mucha confianza entre nuestro público y lectores.

Es algo que ya critiqué en su día a la Asociación de la Prensa de Madrid, cuando comprobé que su boletín estaba plagado de anunciantes que tanto pie dan a la autocensura. Su respuesta vía Twitter fue, creo recordar, algo así como y que sigan estando ahí.

La información es cara, y puedo llegar a entender que si reivindicamos un periodismo digno y de calidad, necesitamos de anunciantes que lo paguen. En un medio privado. Pero en una asociación, al igual que en una oenegé o un sindicato, esa connivencia implícita con el que paga nos hace escorar bastante una oposición que, por su naturaleza, debería ser frontal. Y más cuando, para defender nuestros derechos como informadores, hemos demostrado que si queremos, tenemos el medio a coste cero.

Pese a esta reflexión que creo necesaria, la concentración de este sábado ha sido todo un éxito y el comienzo de muchos más. Como dice Francisco Artacho, «por primera vez me siento orgulloso de la Asociación de la Prensa de Sevilla (aunque su web la patrocine El Corte Inglés)».

El Tribunal Constitucional sentencia al periodismo

wikimedia.org

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Nellie Bly apareció en cierta ocasión en una pensión y, tras pasar la noche en vela, logró asustar a los responsables hasta el punto de que la tomaron por loca y acabó en la isla de Blackwell, un terrible psiquiátrico. Tras diez días intentando salir, lo consiguió.

Tiger88 contactó una noche con hinchas del Real Madrid y trabó amistad con ellos. Tras la disputa de un partido entre el Madrid y el Osasuna, presenció por primera vez una paliza a un ciudadano francés de color (sic) que paseaba por la calle.

Ni Bly se llamaba Nellie -ni siquiera Nelly-, ni Tiger88 se llama Antonio Salas. Pero ambos consiguieron llegar a iniciar procesos judiciales y cambiar una realidad injusta desde el ámbito del periodismo de investigación.

Ahora, el Tribunal Constitucional ha sentenciado que el método de grabación de la cámara oculta «se basa en un ardid o engaño que el periodista despliega simulando una identidad oportuna según el contexto», y lo declara constitucionalmente prohibido.

Y yo que creía que el final del periodismo vendría acompañado de la muerte del papel.

El respeto al lector de Enric al citar a las fuentes

Leo con preocupación el relato que Enric González, desde Jerusalén,  hace sobre la masacre que está cometiendo el Gobierno sirio sobre su pueblo. Y llegado el séptimo párrafo, pego un respingo y me abstraigo, como lo hace el cirujano ante la vida del paciente que tiene entre manos, para quedarme sólo con el método.

Atentos a la forma que tiene el maestro Enric para citar a las fuentes (las negritas son mías):

Una fuente de Hezbolá en Beirut, simpatizante de Bachar el Asad pero habitualmente bien informada sobre la crisis siria, definió el bombardeo como “un hecho lamentable pero provocado por los propios rebeldes”. Esa fuente explicó que durante el viernes se sucedieron las operaciones de hostigamiento contra posiciones del Ejército dentro de Homs, y que las fuerzas rebeldes del llamado Ejército de la Siria Libre, compuesto principalmente por desertores, lograron secuestrar a más de una docena de soldados. Eso habría provocado, de acuerdo con esa versión, una “reacción furiosa e incontrolada” por parte de las tropas gubernamentales apostadas en las afueras.

No encuentro forma mejor de poner en situación al lector que ésta. Oculta lo básico y sintetiza el contexto para, finalmente, insistir en la presunción de la versión. Una muestra magistral más del respeto por el lector que se está perdiendo con el periodismo de rumore, rumore.

El obispo de Jerez, sobre la acampada de dependencia: «Aquí no se está muriendo nadie de hambre»

Me despierto con la noticia de que las auxiliares de ayuda a la dependencia en Jerez, que llevan desde principios de semana acampadas para exigir el cobro de las cuatro nóminas que les deben, han decidido seguir adelante pese al frío.

Gracias a Dios, según recogen algunos medios locales, la plantilla «ha recibido la visita del obispo de Asidonia-Jerez, José Mazuelos», que  se ha acercado «a la puerta del Ayuntamiento para hablar con las trabajadoras de Acasa».

Lo que no recogen esos mismos medios, ni ningún otro, es que Mazuelos acudía a una reunión  para pedirle al Gobierno Local que asuma el coste de los palcos de Semana Santa.

Gracias al hombre existen las redes autocomunicativas, y a través del blog de uno de los afectados uno se entera de que el obispo de Jerez considera que «aquí no se está muriendo nadie de hambre». Pero, en todo caso, ofrece el comedor de El Salvador por si alguien tiene «una necesidad extrema».

«No salimos ni en los periódicos. Sale todo el mundo menos nosotros», se le oye decir a una de las acampadas. «Mañana vais a salir, con el obispo», le responde en tono burlón. Y vaya si salieron. Otra cosa es que fuera como ellas esperaban.

Quero, precandidato a la secretaría general del PSOE: «Esto no es una fiebre pasajera que nos ha entrado a las bases»

El aspirante a candidato a la secretaría general del PSOE considera que la propuesta Bases en Red «es un estado permanente» que «llegará adonde llegue» en el 38 Congreso socialista que se celebra el próximo fin de semana en Sevilla.

El socialista Antonio Quero, aspirante a competir por la secretaría general del partido durante el congreso que arranca este viernes en Sevilla, ha explicado las propuestas del movimiento Bases en Red para hacer del PSOE un partido «más abierto y participativo».

En una entrevista realizada por Gregorio Verdugo y con vídeo a cargo de Juan Blanco, el precandidato asegura que la iniciativa no surge como una «fiebre pasajera», sino que es un «estado permanente» dentro del partido, «una marea que está subiendo» y que «llegará adonde llegue» durante este 38º Congreso del PSOE.

La música de cabecera es de David Arellano. También disponible en Blip.tv.

Gabilondo: “El modelo en el que vivimos es una estafa piramidal”

Buscar “una buena pregunta” para obtener la mejor respuesta ha sido, como no podía ser de otra forma, el método elegido por el veterano periodista Iñaki Gabilondo para exponer este miércoles al abarrotado auditorio del primer Foro UGT Sevilla del año cuál es su particular visión de la situación económica actual. “La pregunta ‘cuándo saldremos de la crisis’ es una falsa pregunta”, no ha dudado en señalar el histórico locutor de la Cadena SER. “Viene a querer decir que nuestro mundo normal es el que teníamos antes”, ha aclarado, y “no regresaremos nunca”.

Más en Sevilla Actualidad

Así comienza mi primera colaboración con el diario digital Sevilla Actualidad, donde grandes compañeros de carrera sacan día a día adelante un proyecto cada vez más consolidado y, cada vez, de mayor referencia.

Para mí ha sido todo un honor poder matar el gusanillo de la información diaria con esta pieza sobre la ponencia que el periodista vasco Iñaki Gabilondo ofreció ayer en la sede de UGT Sevilla, por lo que agradezco enormemente la oportunidad que me ha brindado su director, mi amigo Christopher Rivas.

Por supuesto, le doy las gracias también a Gregorio Verdugo por avisarme de estas cosas. Estoy deseando ver su vídeo, “un total largo”, como se merece Iñaki, dice él. Mientras tanto, ahí va mi totalito:

Al gimnasio

Nunca me ha importado demasiado mi forma física. De pequeño tuve que elegir entre el fútbol o la guitarra para no entorpecer mis estudios (sobre esto último no había elección), y me quedé con las seis cuerdas. Luego, al descubrir lo fácilmente que uno engorda, decidí que elegir entre una cosa u otra no siempre es bueno, puesto que se pueden llevar muchas cosas adelante a la vez.

Desde que dejé el deporte ya en la categoría de benjamines, no he sido capaz de mantenerme en buen estado. Adelgazo y engordo de forma aleatoria a golpe de estrés laboral y estudiantil, y hasta ahora no me preocupaba demasiado. Sin embargo, desde que mis últimas experiencias laborales vienen acompañadas de un determinado número de horas postrado en un sillón, he pasado a sentirme tremendamente oxidado. Y es por eso que hace un par de meses decidí, como dice Javier Bolaños, apadrinar un gimnasio.

Ahora me enfrento cada día al reto de ir, aunque sea por la sencilla razón de que lo he pagado. Pero mi cerebro me engaña, como a un fumador la nicotina, para que no vaya. “Hace frío”, me dice. “Tienes cosas más importantes que hacer, como… actualizar tu blog”. Pero hoy me he acercado a saludar a mis excompañeros de El Correo de Andalucía, y me he acordado de lo periodista que me sentía entonces, de la Carmen Rengel de antes y de la de ahora, y de lo canijito que estaba por entonces de patearme las calles de Sevilla para contar historias. Pero sobre todo, me acordé de Morenatti.

Vídeo reportaje ‘Somos lo que comemos’

Somos lo que comemos. Se trata de un reportaje sobre alimentación ecológica creado por Fernando López, Marta Gómez, Raquel Cordón, Beatriz Carretero y servidor para la asignatura Técnicas y Procesos Audiovisuales de la Facultad de Comunicación de Sevilla

Mi trabajo consistió en el montaje, la post-producción, la selección musical y la coescritura del guión. La verdad es que me lo pasé muy bien haciéndolo, trabajando con muy buenos compañeros. Ahora que tengo más tiempecito, voy a ir subiendo cositas a toro pasao en las que haya participado. Ojalá se den prisa pronto mis dos directores noveles favoritos y pueda enlazar desde aquí también mi colaboración en dos cortos.

 

Políticos en red: Jerez 1 – Sevilla 2.0

No logro dar con el autor, pero hoy mismo leí en mi timeline una frase similar a ésta: “Lo de Alejandro Sanz demuestra que no todo el mundo tiene por qué estar en Twitter“. Cuánta razón.

Con la popularidad de esta red, y bajo la excusa del si no estás no existes, son muchos los que buscan apuntarse el tanto de las nuevas tecnologías. Algunos se suben al tren; otros se montan al carro.

En el caso del conocido cantante, su popularidad se ha visto mermada por meterse en unos berenjenales que no se podían cruzar en unicornio desde Miami, como ya pasara con el conocido caso de Dani Martín, de El Canto del Loco. En ambos casos, el perjuicio que les pueda causar esta aventura guardará una relación muy estrecha con el nivel de cercanía al que esta gente vive de la realidad.

Sin embargo, hay un campo de la sociedad en el que el buen uso de estas herramientas se hace casi necesario: el de la política. Las estrategias de #oGov, o bien de campaña pura y dura, llevan ya bastante tiempo lanzando a los políticos y sus equipos a raspar el mayor número de votos de un sector que es ya, de por sí, bastante crítico: el de las redes sociales. Y de su mayor o menor fortuna es lo que pretendo exponer a través de una serie de paradigmas según varios perfiles de políticos en red en el marco de dos de las ciudades de mis amores: Sevilla y Jerez de la Frontera.

  • La ausente y la mano negra. Hay un aura en forma de hashtag que denota su presencia, pero no es ella. La líder de la oposición en Jerez, María José García-Pelayo, está, pero no está, pero estará. Las riñas con la anterior van a ser divertidas.
  • El inmatable invisible. Aunque alguno creyera que está, no está. Tampoco en Twitter. Pedro Pacheco, también ahora en la oposición jerezana, carece de perfil propio. Una pena, la verdad.
  • El bloguero empedernido. Su bitácora se actualiza prácticamente a diario, y el hecho de que muchas veces la use para defenderse de ataques mediáticos hace pensar que lo suyo no es meramente coyuntural por la cercanía de las elecciones, sino que se trata de una verdadera válvula de escape. Me refiero al primer teniente de alcalde y delegado de Infraestructuras para la Sostenibilidad en Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos. Con sus ideas se podrá estar más o menos de acuerdo, pero su política a la hora de gestionar sus recursos digitales es incuestionable:

Yo soy el responsable del blog, quien lo administra y quien lo modera. Como dije a todos los asistentes al evento, éste –como sabéis los que me seguís habitualmente- es el lugar en el que me expreso con más libertad y donde explico los asuntos que me interesan, ocupan y, en algunos casos, preocupan. El contenido del facebook es supervisado por mí, pero la gestión más directa y continuada la hace gente de mi equipo. Expliqué que es algo que no termina de convencerme, pero es la única manera de tener la cuenta actualizada, porque si no tendría que prescindir de esta herramienta. De hecho, hasta hace un tiempo nadie me ayudaba y el resultado era poca actividad. Creo que era necesario recibir esta ayuda y así podrán dinamizarse los contenidos. En el caso del Twitter, queda claro que no tengo cuenta personal y la que existe la gestiona la organización.

Estos políticos en red sevillanos nos ganan por goleada: Jerez 1 – Sevilla 2.0. Pero los jerezanos nos vamos a divertir mucho más.

Olor a nuevo: comienzan mis prácticas en ‘El Correo de Andalucía’

Como muchos ya sabéis, la misma tarde del día en que finalicé mis prácticas en la radio, Diego Suárez me presentaba a la redacción del diario que codirige y las instalaciones en las que se emplaza. El objetivo de ese afán por proseguir con la realización de prácticas en distintos medios no es otro que el de evitar lo que me sucedió en mis primera incursión en un medio, cuando, a lo largo de algo más de un mes, opté como un idiota por mantenerme a la espera de que las noticias me cayeran y que me fuera concedido un hueco en el informativo.

De todo se aprende, y en esta ocasión he preferido coger las riendas, aunque eso signifique echar en la redacción más horas que un bombero. El medio es nuevo para mí, y a pesar de que la prensa escrita era mi prioridad desde un principio, la forma de trabajar es totalmente diferente. Resulta bastante ilustrativo un ejemplo: en una rueda de prensa, mientras una compañera de radio se limitaba a marcar los cortes de voz en su minidisc, yo trazaba como loco mi mejor letra de médico sobre el papel. La envidiaba en un principio, pero al final del día os puedo asegurar que no.

Aún huelo a nuevo, pero no es mi intención que el hedor perdure demasiado. Desde el miércoles que empecé, pese a que estábamos a una semana del inicio de los exámenes, me paso el día entero en la redacción. No soporto tener la herramienta y no poder usarla por desconocimiento, o por falta de costumbre. He de cogerle el embrague al asunto, pero el esfuerzo comienza ya a dar sus frutos, algo que veréis próximamente por aquí. Porque es esa mi intención, porque para eso sirve la sección molesquín. Para que, en un futuro, pueda mirar atrás y reírme de mí mismo, de lo malo que era. Y eso sólo podrá significar una cosa: que habré mejorado.

De la escaleta de Canal Sur Radio al planillo de ‘El Correo’

«Se acabó», comenzaba yo hace poco más de tres meses. «La falsa ilusión de estar trabajando en plantilla con un gran grupo de profesionales se ha desvanecido». Y así, como cuando intentas dormir rápido tras despertar de un dulce sueño para intentar recuperarlo, volví a estar entre capuchinsquis.

Esta vez, en cuanto el sueño comenzó a remitir me curé en salud. No me importó que inicio de unas nuevas prácticas se solapara con el fin de las anteriores, y confiaba en que a las administraciones universitarias y a los gerentes de la nueva empresa hicieran lo propio. El resultado es que esta tarde termino mis prácticas en Canal Sur Radio y, en menos de dos horas, doy arranque a mi andadura en pruebas por El Correo de Andalucía.

No estoy triste, sino justo lo contrario: ilusionado. Son tantas las buenas palabras que me han llegado acerca de la nueva redacción y sus gentes que es imposible no estarlo. Puede que ellos a mí aún no me conozcan tanto, pero por fortuna, cuento con una buena carta de presentación.

La hora de la despedida

La voz de Jose Manuel de la Linde suena, al igual que cada mañana mientras intento despegar mis pestañas, como fibras de velcro superpuestas sobre mis ojos. Ya sé cómo pinta el día, pero nada logrará hacerle frente a la agenda. Paula, quizá consciente de que es mi última jornada en la radio, se encarga del café y me cede el turno en la ducha. Y antes de entrar, me afeito.

«Tengo una imagen que ofrecer a la gente de El Correo», bromeo cuando se percatan de ello en la redacción de Canal Sur Radio, y de mi corte de pelo. Valentín desaparece, y me deja solo frente a la escaleta. Dos de los temas llevan mi nombre, y ya estoy tardando en irme al Laredo. «Pregúntale al García por las setas de la Encarnación», apunta Linde. «¡Gracias!», me despido.

Llego con tiempo a una sala de prensa vacía y me dirijo casi con nostalgia hacia las cabinas. Pero pronto aparece una compañera de RNE que evita la aparición de sentimientos azucarados. Y arranca una rueda de prensa más, con otra historia ya contada, aunque con la buena voluntad de siempre. Al otro lado, amigo, necesitamos carne.

Faltan veinte minutos para la siguiente rueda: lo justo para un café y una media con jamón. Me da tiempo incluso a escribir la crónica de la anterior. ¿Cuál era el corte bueno? Recuerda lo que te dijo el Bola: el minidisc al dos, que si no entra sobrealimentado. Y llega el otro, como siempre, con el retraso propio de quien necesita arañar redactores rezagados de la anterior rueda. Mierda, se me va a hacer tarde, y lo más seguro es que me llamen para la crónica. Efectivamente: suena el móvil, pero ya estoy en la cabina. «Te entro por la RDSI, ¿vale?». «Estupendo», se oye al otro lado de la línea.

No me llaman. Joder, no me llaman. Son y siete y no me llaman. Tengo las dos crónicas escritas y el corte listo. Tacho esa línea porque no se entiende. «Juan, apaga el minidisc». «¡Pero si no está encendido!». Ay, madre. «Te estamos escuchando… ¡dale paso a Marisa, que el Ayuntamiento no está pinchado!», oigo. «¿Qué estaré haciendo mal?”, pienso. Y entonces suena la RDSI.

«Teníamos pinchada la Casa Rosa, Juan. Por eso no te escuchábamos». Bueno, no pasa nada. Como dijo Valentín, mientras de puertas para afuera no se oigan los problemas, todo marcha bien. Sacar los cortes y escribir mi texto. «Marisa, ¿cómo trenzamos esto?», pregunto. «Llama a Nieves». Diego no lo coge, pero en el Ayuntamiento sí responden: «No, esperaremos a ver las noticias y entonces ella verá si da respuesta». Como quieras. A la mierda, paso a corte.

Son ya las menos veinte. En verdad… si no vamos a dar esto, saco otros cortes y dejo los de antes para la tarde. Suena mi teléfono: «¿Juan Blanco? Nieves quiere contestar». ¡Gracias por atendernos! «¡Valentín, ya tienes el corte en preproducción! ¡Enseguida te lo escribo!». (¡Mierda! El tráfico, ¿Marisa? ¿Nuria? Joder). «Toma, aquí está el pasito a Nieves. ¿Tienes el tráfico?». Siéntate, me dice.

Llega la última noticia y me la pasa, como las otras, con una marca hecha a boli. Se ríe, y yo, nada más leerla, me parto. Perdónenme los oyentes.

(Jamás me cansaré de decirlo: gracias)

A tu bola: son ilusiones

A tu bola se acabó y era normal. Nadie puede quejarse ni sentirse engañado porque todos sabíamos que la lógica imperaría. Ya avisamos en su día, que nuestro camino era corto y que lo divertido era convertir cada show en el último. Nos hemos reído mucho durante 266 programas. Una barbaridad teniendo en cuenta que no era el lugar apropiado para un espacio como éste.

Síndrome de Estocolmo“, de David Gallardo

El folio en blanco puede ser una condena o una bendición según quien sea el que lo tiene enfrente. Y existe una especie de profesional radiofónico al que el guión le estorba, al que le bastan su voz y sus ideas para dar cuerpo a un programa intangible. Así surgen la  pasada y efímera La hora de la Navidad, con Valentín García, pero también productos que parecían consolidados, como A tu bola. El programa de los daviles, el Gallardo y el Hidalgo, nos ha regalado momentos de auténtica magia radiofónica a una hora que no lo era tanto.

Y ahora cae de la parrilla de Canal Sur Radio.

Sin embargo, al igual que las pérdidas en la plantilla, uno se alegra cuando sabe que el cambio será a mejor para los afectados. El horizonte es amplio, y es una maravilla tener más camino hacia adelante que a la espalda.

Mucha suerte, compañeros.

Entre ‘capuchinsquis’: vuelvo a la radio

Cuando Marisa Gallego se enteró de que daba un concierto con mi grupo, dio parte de ello a David Gallardo. Días más tarde, concretaría la invitación con mi paisano. Entretanto, mientras nuestra intervención llegaba, tanto Alberto Reviriego como Fernan López me llamaban desde la redacción para reclamarme contactos de mi agenda. Finalmente se produjo la intervención en A tu bola, el programa de los daviles: el Gallardo y el Hidalgo.

Al poco de comenzar la entrevista, Pilar Pastrana me llamaba desde afuera de la pecera para darme la noticia. Más tarde, sería Valentín García quien la propagara a los cuatro vientos. José Manuel de la Linde y José María Humanes me felicitaban. Javier Bolaños me impedía volver a la radio con mis pintas habituales, y me instaba a disfrazarme de periodista. Hoy se ha hecho certeza. Vuelvo a trabajar en la radio, aunque lamento no poder compartir mi puesto con Mar Urbano y con Marta Rodríguez.

Desconozco cómo logra uno ser buena persona, pero en periodismo ando últimamente rodeado de maestros. Va por todo aquel que hace suya la cita, porque está comprobado que «Para ejercer el periodismo ante todo hay que ser buena persona».

Acaban mis prácticas en Canal Sur Radio: toca poner en orden la escaleta

Se acabó. La falsa ilusión de estar trabajando en plantilla con un gran grupo de profesionales se ha desvanecido. Tal como vino se fue, de la mano de los últimos días de un limitado periodo de prácticas. Ahora toca poner en orden la escaleta.

A lo largo de estos tres meses he tenido la oportunidad de ilusionarme. De recibir una noticia de impacto dos minutos antes de iniciar un informativo, justo en el día en el que la mitad de la redacción se iba de vacaciones. De descubrir que me encanta la radio, pero que todavía no lo sabía. De descubrir lo que dan de sí las horas, los minutos y los segundos. De escoger de entre 3.600 tan sólo 20 segundos. De saber que en radio hay que escribir en presente, y como mucho, en pretérito perfecto compuesto. De saber qué es humo y  qué chóped (y qué un chiscotazo). De acordarme de Bécquer y de Garcilaso en cada reunión matinal. De saber que otros modelos de familia no sólo son posibles, sino que son ejemplares. De demostrar que, aunque en el fondo sea vulnerable ante determinadas informaciones, me va el humor negro, negrísimo. De estremecerme, de pisar macabros escenarios y de ser consciente de lo que es una muerte horrible, pero también de saber qué se siente cuando descubres que un corte que tú y sólo tú has conseguido suena en otra emisora (quid pro quo). De maravillarme con que sólo el género femenino en prácticas de la SER tenga-no tenga-sólounatenga la mediática gripe A. De aprobar cinco de siete a pesar de seguir acudiendo al trabajo. De pasar de sentir un pánico terrible al directo a volverme un adicto (y maldecirme por mis inoportunos noes). De valorar el poder que tienen los medios para hacer frente a las injusticias. Pero también de desilusionarme.

Hace cuatro años iniciaba una carrera con más hastío que ilusión, a decir verdad. No fue hasta cuarto hasta cuando me di cuenta, con certeza, de que quería ser periodista. Yo sólo quería escribir, ser creativo. No sé si fue por circunstancias propias o por la influencia positiva (¡por fin!) de algún que otro profesor. Lo que sí sé es que los geniales periodistas de Canal Sur Radio han terminado por clavarme la puntilla: mucho me temo que no me queda otro destino que el de ser plumilla.

El grupo de los 40 millones: Diximedia

Con una selecta nota de prensa, emitida a través de R Comunicación en junio de 2008, se daba a conocer un nuevo grupo mediático con un gran número de ambiciosos ojos puestos en Internet. En 233grados.com nos enterábamos de cómo Dixired, la filial menor de los hermanos de Diximedia (y editora de la revista Capital), se daba a conocer de esta forma:

«Un grupo de gente que viene de sitios diversos aunque comparte el mismo objetivo: crear el grupo más importante de comunicación en Internet. Sin complejos, con convicción».

Seis meses y varios premios después (un Bitácoras y un The BOBs para el blog 233grados.com), el llamado Proyecto i, el impulso central de Dixired, sale a la luz en fase beta. Desde el 8 de abril se puede solicitar una invitación para probar LaInformación.com, que se define desde su página web como «un nuevo medio online independiente, moderno, de calidad y abierto a todos». Pero ¿quién se esconde tras Diximedia/Dixired? ¿Quién está dispuesto a aportar 40 millones de euros para «crear el grupo más importante de comunicación en Internet»?

Atendiendo a la nota de prensa publicada en el blog Audiencias, de Espacio Filmica, Dixired «es una ambiciosa iniciativa profesional de algunos de los antiguos promotores, accionistas y directivos de Recoletos». Siguiendo a la propia nota, son Juan Kindelán, Luís Infante, Alejandro Kindelán, José Manuel Rodrigo, Álex Sopeña e Ignacio Moreno los otrora directivos del grupo del diario deportivo Marca o del económico Expansión. Recoletos pasó a estar desde 2007 en manos de la italiana RCS, editora de Corriere Della Sera y también propietaria de Unidad Editorial, la empresa editora del diario El Mundo.

Al equipo de ex-recoletos se le añaden dos figuras esenciales, la primera de ellas en cuanto a tecnologías de la información se refiere. Se trata de Mario Tascón, «fundador de la edición digital del periódico El Mundo y principal responsable durante varios años de Prisa.com», según la nota de prensa de Dixired. Una descripción del mismo menos acertada es la de «el español de mayor prestigio en la Red» (sic), que como apuntan desde Loogic.com, «aún no tiene web». Para aportar mayor heterogeneidad que la que aporta esta figura procedente de PRISA, se sube al carro de la iniciativa Jaime Castellanos, según PRNoticias.es. Castellanos es también un histórico Recoletos y antiguo socio de los Kindelán, aunque cuenta con acciones del grupo Vocento.


Los nuevos tentáculos de Diximedia

La empresa renacida de las cenizas de Recoletos comenzó sus andanzas con la creación de un humilde a la par que fuerte blog: 233grados.com. Esta bitácora, que, al igual que el presente, toma el nombre y concepto de otra eminencia (en su caso, de Ray Bradbury), se anunció en su día como un «blog sobre la situación actual de los medios de comunicación», aunque poco a poco fue cediendo ante lo que parecía un proyecto más grande: LaInformacion.com.

Ahora, en su recién estrenada fase de pruebas, el ambicioso proyecto de LaInformación.com pretende aunar en un solo portal las virtudes como agregador de noticias de Meneame.net y la información más temática y humana de Weblogs SL, como ya apuntan desde Loogic.com. La filosofía de este nuevo medio se conocerá como la filosofía del triángulo.

Sin embargo, el primer proyecto de Dixired presentado a través de 233grados.com fue el de Practicopedia.com, una curiosa iniciativa, aunque ajena al mundo del periodismo.

No se debe olvidar que, además de la iniciativa digital, Diximedia sigue contando con la primera revista en papel que hubo en sus filas, Capital (como podemos saber a través del enlace directo de Diximedia en la web de AMPE).

Publicado originalmente en Aldea Global.

Revista BDGK


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En una muestra del gran esfuerzo editorial que nos aventuramos a iniciar con la publicación de este primer número, nace BDGK, LA REVISTA TRIMESTRAL SOBRE LA ACTUALIDAD MUSICAL ANDALUZA que tiene al rock como eje y a sus instrumentos principales —bass, drums, guitar y keyboard, o bajo, batería, guitarra y teclado— como equilibrio entre sus fuerzas imperantes. Sabemos bien de la sobresaturación de publicaciones musicales de la que adolecen los quioscos, y es por este hecho por lo que no sólo pretendemos destacarnos, sino que lo hacemos, optando por poner un foco en la actualidad de la comunidad andaluza, sin dejar por ello de reflejar la estela que dejan tras de sí los grandes grupos y artistas nacionales e internacionales que, de visita por al-Ándalus, nos honran con su presencia.

Desde la redacción, compuesta por tan sólo por Laura Jiménez Piqué y Juan Blanco Arellano, trataremos de dar cobertura a los eventos más destacados de la actualidad trimestral dándole voz a las estrellas incipientes que surjan de nuestras indagaciones. Es el caso de Zahara, la cantautora jienense que, ahora más próxima a los senderos del pop-rock, está a punto de grabar un disco con UNIVERSAL. De un extremo al otro, el veterano guitarrista Michael Angelo muestra la cruz a ésta en todos los sentidos. El virtuoso sorprendió a propios y a extraños con el manejo de su guitarra doble al acudir a un clinic en Sevilla.

El luto en el cual el mundo del rock progresivo —a medio camino entre las dos muestras anteriores— se halla inmerso tras la pérdida del
teclista Rick Wright, conocido por su trabajo como miembro fundador de Pink Floyd, precisa de un repaso de toda su carrera, además de un merecido homenaje por cuenta del grupo sevillano Proyecto Floyd.

La heterogeneidad de estilos percutivos que se dieron cita en el pasado festival DrumFest 2008 son el complemento perfecto para cohesionar lo que pretendemos plasmar en BDGK. Bienvenidos.

Así nacía el primer, único y último número del suplemento BDGK. Elaborado de forma conjunta por Laura y por mí, se trata de un trabajo práctico para la asignatura Periodismo Cultural. De pretendida periodicidad trimestral, en un principio abarcaba los meses de noviembre, diciembre y enero, por lo que ya ha quedado un pelín desfasado.

Emir Kusturica: La histeria de Yugoslavia

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La historia reciente de la antigua Yugoslavia está teñida de rojo. En el transcurso del pasado siglo, la omnipresencia del mariscal Josif Broz Tito en la vida pública y privada de los yugoslavos vino a cicatrizar una herida, infligida al inicio de la Segunda Guerra Mundial, que más tarde volvería a abrirse de forma flagrante. El paso del color rojo político trajo de nuevo —si es que alguna vez se fue— al rojo sangre, el color característico de los lamentados odios étnicos, religiosos, territoriales e individuales.

Pero el rojo es también el color de la pasión desatada por el mestizaje de los pueblos que se han dado cita, hasta hace menos de una década, en un país que fue y que ya no es. Uno de los exponentes más conocidos de esa pasión autóctona es el director de cine Emir Kusturica.

Nacido en Sarajevo (hoy capital de Bosnia y Herzegovina) y serbio por herencia familiar, el prestigioso director ha optado por el uso del cine como canal de denuncia de la situación presente y pasada del que él considera aún su país, Yugoslavia, con el fin de exponer al mundo el desconcierto de la deriva en la que se encuentra enfrascada la turbulenta región de los Balcanes.

Para ello, emplea a menudo recursos narrativos, estilísticos y visuales muy alejados de los cánones del cine occidental. Destaca especialmente en este aspecto el llamado realismo mágico, tan propio de los escritores sudamericanos, que él logra plasmar en algunos de sus filmes para introducirnos en un mundo a veces incomprensible. Kusturica parece pretender hacer suya la célebre cita de Picasso: “El arte es la mentira que nos permite comprender la verdad”.

El presente trabajo fue presentado como proyecto final para la asignatura Relaciones Internacionales de la Licenciatura en Periodismo de la Universidad de Sevilla, impartida por Eulalia Petit. Como tal fue presentado el 31 de diciembre de 2008, y no fue calificado hasta el pasado 9 de enero. El texto supone un adentramiento en la particular visión del director yugoslavo Emir Kusturica acerca del conflicto balcánico, para lo cual se abarcan determinados títulos dentro de su filmografía que cobran especial relevancia a la hora de narrar la confusa historia de Yugoslavia. Las películas analizadas son las siguientes:

  1. Guernica (1978)
  2. ¿Te acuerdas de Dolly Bell? (Sjecas li se Dolly Bell, 1981)
  3. Papá está en viaje de negocios (Otac na sluzbenom putu, 1985)
  4. El tiempo de los gitanos (Dom za Vesanje, 1989)
  5. Underground (1995)
  6. Gato negro, gato blanco (Crna macka, beli macor, 1998)
  7. La vida es un milagro (Zivot je Cudo, 2004)

La multiplicidad de detalles que albergan los siete títulos dificulta la aprehensión de conceptos clave muy presentes, un motivo por el cual puede llegar a elidirse en ocasiones el mensaje intrínseco de cada pieza. El principal cometido de Emir Kusturica: La histeria de Yugoslavia no es otro que el tratar de arrojar luz sobre las carencias conceptuales y relativas que puedan surgir del visionado de la filmografía de este peculiar director.

Espero que disfruten de este proyecto tanto como yo lo hice escribiéndolo.

¿Es la guerra contra el terrorismo una guerra tradicional?

Es bastante bien cierto que mi desconocimiento hacia ciertos aspectos del mundo es total. Siempre he dicho, a modo de definición de mis recursos culturales, que «sé un poco de todo y mucho de nada».

Nunca me ha gustado releer un texto mio, pero desde que me conciencié acerca de las prácticas periodísticas que, en un futuro ya casi inmediato, me veré obligado a realizar, releo mis textos con mayor rigor. En el caso que ahora me ocupa, el tema central de mi contribución práctica era acerca de la República Islámica de Afganistán. Entonando el mea culpa, he llegado a la conclusión de que el principal fallo del discurso radica en haber tratado un tema tan trascendental sin contar con una base científica del área de conocimientos de la asignatura, extrapolando lo que realmente se pedía hacia una vaga respuesta, en lo que resulta algo similar al artículo de opinión, tan divagante siempre.

Hay tantas películas por ver, tantos libros por leer, tantos paisajes por vislumbrar, tanta música por escuchar, tantos tantos que uno se abruma cual lobo estepario. Como dice Juan Prieto en Bajo las sábanas: «Tanto por hacer, tantos deberes».

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