«Se acabó», comenzaba yo hace poco más de tres meses. «La falsa ilusión de estar trabajando en plantilla con un gran grupo de profesionales se ha desvanecido». Y así, como cuando intentas dormir rápido tras despertar de un dulce sueño para intentar recuperarlo, volví a estar entre capuchinsquis.

Esta vez, en cuanto el sueño comenzó a remitir me curé en salud. No me importó que inicio de unas nuevas prácticas se solapara con el fin de las anteriores, y confiaba en que a las administraciones universitarias y a los gerentes de la nueva empresa hicieran lo propio. El resultado es que esta tarde termino mis prácticas en Canal Sur Radio y, en menos de dos horas, doy arranque a mi andadura en pruebas por El Correo de Andalucía.

No estoy triste, sino justo lo contrario: ilusionado. Son tantas las buenas palabras que me han llegado acerca de la nueva redacción y sus gentes que es imposible no estarlo. Puede que ellos a mí aún no me conozcan tanto, pero por fortuna, cuento con una buena carta de presentación.