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Esta semana sólo he podido ir a trabajar un día. He tenido una recaída de mi faringitis y vuelvo a la senda de los antibióticos, así que poco podía hacer distinto de estar tumbado en la cama. Pero no se deja de ser periodista por estar enfermo. El periodismo es una actitud. Uno puede ser camarero once o doce horas diarias durante seis días a la semana, y seguir llamándose a sí mismo periodista.

Por eso, la mejor forma que encontré anoche para ayudar a difundir la concentración de periodistas de este sábado en Sevilla fue darle bombo en las redes sociales. Ya que nos acusan a los periodistas, y no sin parte de razón, de rellenar telediarios con trending topics, gatitos de Menéame y vídeos de Youtube; tomemos la agenda, a ver si nos sacan. A media hora de empezar, el #periodigno llegó a ser el tema del momento a nivel local. A los veinte minutos del comienzo, ya alcanzaba el ámbito nacional y europeo. Y subiendo.

En Menéame, sin embargo, el camino está siendo más lento. Aunque principalmente se debe a que la popularidad de este portal no es tan alta como la de Twitter, otra causa puede ser la que manifiesta alguno de los comentarios: la Asociación de la Prensa de Sevilla está patrocinada por anunciantes de tan dudosa moral como La Caixa, Cajasol, Endesa, El Corte Inglés, Cámara de Sevilla Coca Cola o Cruzcampo. Y no es que algo así despierte mucha confianza entre nuestro público y lectores.

Es algo que ya critiqué en su día a la Asociación de la Prensa de Madrid, cuando comprobé que su boletín estaba plagado de anunciantes que tanto pie dan a la autocensura. Su respuesta vía Twitter fue, creo recordar, algo así como y que sigan estando ahí.

La información es cara, y puedo llegar a entender que si reivindicamos un periodismo digno y de calidad, necesitamos de anunciantes que lo paguen. En un medio privado. Pero en una asociación, al igual que en una oenegé o un sindicato, esa connivencia implícita con el que paga nos hace escorar bastante una oposición que, por su naturaleza, debería ser frontal. Y más cuando, para defender nuestros derechos como informadores, hemos demostrado que si queremos, tenemos el medio a coste cero.

Pese a esta reflexión que creo necesaria, la concentración de este sábado ha sido todo un éxito y el comienzo de muchos más. Como dice Francisco Artacho, «por primera vez me siento orgulloso de la Asociación de la Prensa de Sevilla (aunque su web la patrocine El Corte Inglés)».