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Muerte en México

La muerte en México es una maravilla, al igual que en Sevilla lo es la lluvia. Por desgracia, está presente cada día en las noticias y en las portadas de los periódicos del país. Pero la muerte que se ha dejado vivir estos tres últimos días es una muerte bien distinta. Como La Catrina, es refinada y afrancesada, aunque también fiestera y pasionalmente mexicana. Eso sí: no es un payaso. Hay que tomársela muy en serio.

Zombi en la calle MaderoTras la antesala que fue el tour de leyendas por el Centro Histórico de la Ciudad de México, finalmente llegó el día en el que la urbe se llena de calaveras, catrinas y papel picado: el Día de los Muertos. Cabe destacar que, a pesar del nombre, esta celebración tiene una duración de dos días: el primero de noviembre, que coincide con el cristiano día de Todos los Santos, y el segundo, con el Día de los Fieles Difuntos.

Tuve la suerte de poder vivir varias de las escenas más emblemáticas y otras menos ortodoxas de esta festividad: desde el tradicional concurso de ofrendas Conmemora a tus muertos de la calle Regina hasta parte del Mictlán rebelde, organizado por la Red contra la Represión y por la Solidaridad en la explanada de Bellas Artes, pasando por la sincrética velada de Míxquic.

Atrio de San Francisco

Ofrenda de muertos del Atrio de San FranciscoLa primera parada tuvo lugar el sábado 1 de noviembre en el Atrio de San Francisco, en la calle Madero del Centro Histórico del DF. Allí nos esperaba una ofrenda monumental dedicada al Estado de Michoacán, promovida por la Fundación del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Catrina Fest

La Catrina periodistaMientras tanto, cientos de ciudadanos se concentraban en el entorno del Monumento a la Revolución Mexicana con el propósito de batir un Récord Guinness: el de conseguir congregar al mayor número de personas disfrazadas de La Catrina.

Si el propio presidente de la República puede decir que “México es “el primer país con mayor número de mexicanos en obesidad“, ¿por qué no ganar también en esto? Obviamente, lo lograron.

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Mictlán rebelde

El Tío Sam y EPNDe camino a la calle Regina, donde se celebraba el XIV Concurso de Ofrendas, nos topamos con el evento más reivindicativo del Centro Histórico del DF: el Mictlán rebelde, un homenaje a los muertos de la Red contra la Represión y por la Solidaridad. Allí nos detuvimos a contemplar un espectáculo de zancudos que parodiaba la influencia gringa sobre México, con un particular Tío Sam que portaba en sus brazos un bebé con bastante parecido al presidente Enrique Peña Nieto.

Crema para ser más güeritaActo seguido, el grupo de cabaret Las Ultraperras y los Caballeros de la SupremaCÍA, del grupo Proyecto 21, comenzaron su show interpretando “La Llorona”, canción que dio paso a un espectáculo bastante irreverente que arrancó las risas del público mientras lanzaba mensajes contra la homofobia, el machismo, la violencia y las injusticias en general.

Los mejores golpes llegaron con un spot televisivo que anunciaba una crema para aclarar la piel o productos para volver el cabello de color “rubio mexicano”. Posteriormente, el alter ego de un peculiar presidente mexicano participaba en un concurso del que no salía muy bien parado. Normal, dado el historial que arrastra.

Danza prehispánica

Danza prehispánicaPor fin en Regina, a nuestra llegada pudimos contemplar un espectáculo de danza prehispánica que representó escenas tradicionales con la participación del dios de la muerte, ‎Mictlantecuhtli.

La Non Plus Ultra Orkesta

A su finalización, tras un retraso considerable y con graves problemas de sonido en las voces femeninas, daba comienzo el concierto de La Non Plus Ultra Orkesta, un grupo de ambiente cabaretero con ritmos de rock, ska y música balcánica muy apropiado para luchar contra el frío.

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Concurso de ofrendas

Finalizada su actuación, y casi a punto de que se comenzaran a desmontar los altares, pudimos ver las ofrendas del concurso Conmemora a tus muertos, que va ya por la decimocuarta edición. También aquí, la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa tuvo un protagonismo relevante, por encima incluso de los homenajeados escritores Octavio Paz, Efraín Huerta y José Revueltas, de los que se celebra el centenario de sus nacimientos.

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 Paseo nocturno en bici en la Noche de Muertos del DF

De vuelta a casa, nos topamos con una agradable sorpresa: los ciclistas participantes en el paseo nocturno de la Noche de Muertos del DF.

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Con estas imágenes en las retinas nos retirábamos para visitar al día siguiente el pueblo de San Andrés Míxquic, una aventura de la que tiene mucho que contar, y esperemos que lo haga algún día, la fotógrafa Paula Velasco. Por lo pronto, ahí queda su vídeo.

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El debate sobre el derecho de cualquier mujer a la reproducción asistida nos atañe a todos

¿Tienen derecho todas las mujeres a ser madres a través de la reproducción asistida pública en la actualidad? La polémica estalló el pasado jueves cuando El País sacó a la luz la propuesta que el Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad (sic) hizo llegar a las comunidades autónomas antes del Consejo Interterritorial de Salud de este martes.

En principio, el documento propuesto recogía barbaridades como que sólo las «parejas integradas por un hombre y una mujer» tuvieran acceso a este servicio. Por fortuna, esta mención homófoba y machista ha sido finalmente retirada del texto presentado y ha vuelto a quedarse como estaba: se financiarán estos tratamientos «sin valorar en ningún caso ni las prácticas ni la tendencia sexual», aunque para ello debe haber «un diagnóstico de esterilidad o una indicación clínica establecida».

No es ésta, la que existía hasta ahora, la mejor forma de garantizar un derecho de las mujeres que deciden tener un hijo biológico con su pareja -sea ésta de distinto sexo o no- o en solitario. En los casos de parejas homosexuales o aquéllas que prefieran optar por la maternidad sin mantener relaciones con un hombre, tan sólo podrán hacerlo, como hasta ahora, basándose en esa última «indicación clínica establecida», es decir: a criterio del facultativo o, lo que es peor, de cada centro o comunidad autónoma.

Por eso, resulta extraño leer valoraciones como ésta de la consejera de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía:

Puede ser que Montero, presente en el Interterritorial, no tuviera acceso a los mismos documentos que María Sahuquillo, la redactora de El País responsable de la información, pero la excepción recogida es prácticamente la misma que existía cuando su partido, el PSOE, ocupaba la Moncloa.

Como bien me señalaba Isabel Atencia, el artículo 6 de la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, indica que la mujer puede ser usuaria o receptora de las técnicas de reproducción asistida «con independencia de su estado civil y orientación sexual». Pero de ahí al propuesto «sin valorar en ningún caso ni las prácticas ni la tendencia sexual» tampoco es que haya demasiada diferencia.

No obstante, que las mujeres puedan tener acceso a este derecho no implica que éste esté cubierto por la Seguridad Social. El artículo 5.3.8 del Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización, reconoce como cubierta la reproducción humana asistida cuando, entre otras causas, «haya un diagnóstico de esterilidad o una indicación clínica establecida». La condición vuelve a quedarse como estaba.

Se trata de una rectificación a medias, porque el texto propuesto abre la puerta a que sean las propias comunidades que quieran seguir prestando el servicio las que lo financien con sus maltrechas cuentas. Además, introduce «problema médico» como definición de la esterilidad, algo que hasta ahora no sucedía. Y ya sabemos, por la nueva barbaridad que viene a sustituir la anterior, que para Ana Mato, «la falta de varón no es un problema médico».

Así que, si Montero quería garantizar la cobertura de tratamientos de fecundación para las lesbianas y solteras, podría haberle recordado esa «visión tan miope» a su compañera de partido Elena Salgado, ministra de Sanidad y Consumo en 2006, cuando se aprobó la cartera de servicios comunes del SNS.

Pero que los árboles no nos impidan ver el bosque: el debate sobre el derecho de cualquier mujer a concebir nos atañe a todos, porque comprende un concepto de sanidad pública que se resume en una frase: «La financiación pública debe ser para la curación». Y de eso, ni mujeres ni hombres estamos a salvo.