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#GraciasFACUA

Tras casi tres años de intenso desempeño profesional en FACUA, comienza un nuevo ciclo para mí. Mi dedicación en la lucha contínua por la defensa de los derechos de los consumidores, que al fin y al cabo somos todos, ha visto hoy su fin. Me alegro de haber tenido la oportunidad de trabajar codo con codo con el que probablemente sea el mejor dircom de España, Rubén Sánchez, y de haber participado junto a mis compañeros en algunas de las más ingeniosas estrategias de comunicación impulsadas por una asociación de consumidores, como la iniciativa Lucha contra los abusos, los premios a La Peor Empresa o el #apagón30D.

FACUA es una organización necesaria, un contrapoder que, de no existir, habría que inventarlo. Y así lo hizo hace más de 30 años ya un grupo de activistas encabezado por Paco Sánchez Legrán, una de las figuras más destacadas en la lucha por los derechos sociales de este país. En mi mochila quedan guardadas todas y cada una de sus reflexiones compartidas conmigo durante este tiempo. Me voy con la espinita clavada de no haber sabido darle forma a una merecida memoria histórica de la asociación, aunque no hay duda de que algún día saldrá adelante.

En FACUA he aprendido a valorar el esfuerzo que cada día le ponen millones de personas para intentar hacer de éste un mundo mejor. Y que los colectivos sociales necesitan tanto de los medios de comunicación como estos de la sociedad civil. Ahora me toca saltar al otro lado y dejar de ser fuente para tratar de ser quien las escuche y les de voz. Nadie ha dicho que sea fácil. Pero habrá que intentarlo.