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El #12M, la banda sonora de la Feria de Jerez

Qué arte tiene mi gente. Cuando va a cumplirse un año ya del nacimiento del movimiento que ha logrado arrancar a buena parte de España de sus sillones, a mis paisanos va y se les ocurre hacer las “Sevillanas indignadas” para que ahora, además, la gente mueva el culo.

«En Jerez el 15 de Mayo de 2011 era el último día de la Feria del Caballo, conscientes de la dificultad que significaba convocar una manifestación en esas fechas, y valorando la poco visibilidad que tendría una manifestación mientras la mayoría de la ciudad está en al feria decidimos hacer una intervención artística en la feria del caballo el 14 de Mayo como preludio a lo que intuíamos iba a ser el principio de nuevo ciclo de luchas del que queríamos participar desde el primer momento».

Así que este año, para no quedarse cortos, han optado por contar con artistas de la tierra como el Canijo de Jerez (Marcos del Ojo, de Los Delinqüentes), el Luis Lara (Comandante Lara, Luis de Pacote), o Juan Pedro “El Pirata”, y se han marcado unas sevillanas cargadas de ironía y de arte a raudales.

«Sevillanas (de Sevilla), creadas para la Feria de Jerez, hechas por gente auténtica de Jerez, estrenadas en Jerez, con aires de carnaval de Cádiz y abiertas a todas las ferias y fiestas de Andalucía, del resto de nuestra geografía y del mundo. Grabadas en dos versiones, una para la Feria de Jerez y otra para el resto. Sevillanas Flamencas, para bailar o para escuchar. Interpretadas por verdaderos profesionales, transgrediendo su arte (es la primera sevillana que graban) y por verdaderos indignados e indignadas artistas, gente anónima, juntas en una proyecto colectivo».

Un activista del 15M en Jerez me contó en cierta ocasión que él tenía claro que, si echaba en falta movimientos sociales, ofertas culturales o de ocio en nuestra ciudad natal, sería él mismo quien, en lugar de quejarse, los promoviera. Cosas como estas “Sevillanas indignadas” no hacen sino convencerme cada vez más de que ése y no otro es el camino.

Hace años, Jerez se me quedó chica, y ahora, desde fuera, la veo enorme. Ya estaba yo loco por que llegara la Feria del Caballo para tomarme mis copitas de Tío Pepe con sus montaítos de lomo y sus chocos. Lo que no sabía es que iba a acabar tomándome la feria entera.