Tiempo

La fatalidad de la cuarta dimensión. Existían tres, pero faltaba el sentido. Y se inició el maldito reloj de arena.

El sentido de la vida es siempre trágico. El domingo, en mi más que habitual visita al mercadillo -iba a decir de antigüedades, pero en fin…- de cosas de El Charco la Pava, me percaté de una curiosa paradoja. Mientras descendía por el túnel de acceso principal al enorme aparcamiento, una pintada desató mi interés: “negros, vais a morir”. Por mi cabeza pasaron mil cosas, entre ellas contestar con una nueva pintada. De inmediato la rechacé para limitarme a esbozar una sonrisa provocada por la inocencia de aquél que nunca se hubo planteado el existencialismo. A efectos prácticos, ese individuo no creo que fuera capaz de discernir que entre escribir eso y escribir “voy a morir” no había gran diferencia. ¿Es que acaso alguien en esta vida no va a hacerlo?

Un tema común en mis últimas conversaciones atañe a la inquietud acerca del tiempo. Me faltan horas del día, el abanico omnidireccional de posibilidades que nos concede la oportunidad misma de vivir hace que el dormir se convierta en un mal necesario. Resulta curioso que hasta no superar en tres unidades la veintena no me haya sentido tan abrumado como sucede ahora. Es algo bien distinto a la impaciencia, que es caprichosa, pero también se aleja de la hiperactividad. Conmociona el hecho de saber que en cualquier momento podemos dejar de existir, y que haya tantas cosas por hacer que no se hacen.

La reflexión de la que hablaba en el último artículo y sus conclusiones resultan un inconveniente adaptadas a esta situación. Uno debería poder irse, cuando quisiera, a cualquier sitio; hacer cualquier cosa, sin atender a nada. Es aquí donde la toga sobra. No estoy desnudo.

Surgen nuevos planes para primeros de año, ¿por qué no? Pero bajando de la nube y no apuntando tan alto -algo de lo que mi buen amigo Manu siempre me acusa-, cuesta ser ambicioso. Cada vez que veo un cartel de “se busca guitarrista”, “se busca cantante” o incluso de “se busca bajista” me conmuevo, echo de menos la creación musical y pincho a ras de suelo. Me he matriculado de tantas asignaturas que el tiempo libre es un privilegio digno de ser ocupado con más cuestiones académicas. La parte enfrentada es la del mal académico: ¡Yo no quiero presentar un informativo, ni perseguir a Belén Esteban! ¡Quiero escribir, joder! ¡Que me dejen mi lugar! ¡Quiero garabatearle la cara al profesor diciéndole que es un incompetente, o denunciar con ácidas palabras la pésima calidad de tu supuesta obra de arte!

Quiero, y puedo. Y es que siendo el más cabal de los mortales, mi postura se basa en un bagaje intelectual que no tengo. Cuántos libros que leer, cuántos paisajes, cuántas creaciones sin ver. No hay más que echar mano de ello, pero hay algo más detrás. La llegada a la cumbre desvela los misterios.

La inquietud siempre es -siempre ha sido, y siempre lo fue- una forma intrínseca de la reflexividad. Ahora todo es cuesta abajo, es el momento de prepararse para ser más niño.

-Cuando te preguntaban qué te gustaría ser de mayor, ¿qué decías?

-¿Yo? Escritor.

-Precísamente ahora, ¿qué estás haciendo?

About The Author

Juan Blanco

http://juanblan.co/

Other posts by

Author his web sitehttp://juanblan.co/

25

11 2008
  • http://laperiodistafrustrada@blogspot.com Maria

    ¡Hola! Me ha gustado mucho esto que has escrito… sobre todo esa pregunta retórica del principio de “¿es que alguien no va a hacerlo?”.

    Por cierto, supongo que ya lo habrás visto, pero por si acaso… busca en el youtube “11 días en Agosto”.

    Saludos y ánimo en todo aquello que te queda por hacer.

  • http://www.fotolog.com/luisboado luisboado

    Me imagino que no se te habrá pasado entonces la putisima belleza de cada minuto.

    Si no fuera porque llevas así desde que empezaste me sorprendería al descubrirte robando una vez más mis ideas. XD

  • http://www.nario.es/ Nario

    María: ¡Bienvenida a mi blog! He buscado el nombre del corto y son varias las opciones. ¿Me pasas el enlace?

    Luís: Robaría ideas si no fueran de dominio público. Sólo hay que cogerlas, están ahí. Gente como tú y como yo nos damos cuenta :D