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Masterizado en Estudios Europeos

El pasado 16 de diciembre logré superar el último escollo que me quedaba para poder considerarme máster en Estudios Europeos por la Universidad de Sevilla. Lo hice con un sobresaliente (9), una nota que no está nada mal si tenemos en cuenta las circunstancias en las que lo he elaborado. No es fácil compaginar estudios y trabajo, aunque se puede.

Gracias al apoyo académico y moral de la tutora de mi trabajo, la doctora Eulalia W. Petit de Gabriel, pude sacar lo mejor de mí y abordar el estudio de una televisión tan extraña como Euronews: mismas imágenes para 13 idiomas diferentes; de iniciativa pública pero naturaleza privada. Lo he hecho desde un prisma arriesgado, que espero que aporte algo al debate sobre la creación de una esfera pública europea, tan en crisis como siempre.

Los agradecimientos van también para la comisión evaluadora de mi trabajo de fin de máster, formada por los profesores Marycruz Arcos, Custodio Velasco y María Luisa Palma. Sus críticas y cuestionamientos son la causa de que todavía prefiera no hacer público el trabajo al completo; no hasta que no corrija al menos varios detalles. Quería un tribunal duro y crítico, y lo tuve. También elogios, todo hay que decirlo.

Tras esta experiencia investigadora, uno lamenta no haberle dedicado más tiempo a los estudios y menos a las prácticas, por mucho que éstas últimas fueran las que me colocaron un pie en el mercado laboral. Pero de todo error se aprende. Si de algo me ha servido el título que ahora toca enmarcar es para saber que si te quedas quieto, te mueres.